viernes 30 de diciembre de 2011

365 días después

Foto: Armando Álvarez

Hubo algunos que se fueron (y bien que se les recuerda). Hubo otros que llegaron (y benditos sean). Hay unos cuantos que siguen aquí, pese a todo.

Y mientras tanto, Europa se prepara para asistir a su propia demolición, España está a un tris de convertirse en un lugar irrespirable y la Asturias que habito anda emponzoñada por la estulticia de unos pocos y navega entre la parálisis y la desolación.

Pese a todo, tendremos que hacer como que no sabemos nada de todo eso, brindar y desearnos que lo que venga no sea peor que lo que ya hemos pasado.

Que tengan (que tengamos) un feliz 2012.