lunes 29 de agosto de 2011

La ratificación de un cancionero de altura

Nacho Vegas
Festival Cantautores Eléctricos
Universidad Laboral
27 de agosto. 00 horas

La mejor medida de la altura del cancionero de Nacho Vegas la dan sus conciertos: da igual qué repertorio interprete; al final, el respetable siempre acaba echando en falta alguna pieza que no llega a sonar. Así ocurrió en el recital con el que cerró el minifestival Cantautores Eléctricos y con el que revalidó el sobresaliente que últimamente suele ganarse en sus directos.

La velada siguió los parámetros que han venido marcando el devenir de esta gira: un material extraído fundamentalmente de su último disco, algún que otro emblema de su trayectoria y un público tan entregado que hasta llegó a bailar al son de unos acordes más pensados para el recogimiento que para el contoneo. Todo con poca improvisación y mucho oficio. La compenetración de Vegas con su banda (Abraham Boba, Xel Pereda, Luis Rodríguez y Manuel Molina) consigue que la parroquia celebre entregada un tema tan lánguido como Taberneros o jalee cada estrofa de Canción de palacio #7, una de las joyas recuperadas. Pero además da aires distintos a piezas ya de por sí novedosas (Reloj sin manecillas, Perplejidad) o aporta frescura a otras archisabidas (Que te vaya bien, miss Carrusel, El hombre que casi conoció a Michi Panero). El crescendo se desarrolló sin prisa pero sin pausa para culminar con unas electrificadísimas La gran broma final y El mercado de Sonora, con las que Vegas se despidió hasta más ver. En otoño habrá nuevo EP. Será una buena oportunidad para comprobar si continúa en esa línea ascendente que evidencian sus discos y que no deja de constatar en sus apariciones en vivo.

La Voz de Asturias, 29 de agosto de 2011
Foto: Armando Álvarez

1 comentarios:

photographer dijo...

Coño Miguel no sabia yo lo del blog, ya estas enlazado en el mío y ya me daré algún paseo de vez en cuando...
Un abrazo