miércoles 22 de diciembre de 2010

A propósito de (la ley) Sinde


La verdad es que el tema me cansa y no tenía pensado escribir ni una sola palabra al respecto, pero se han combinado dos cuestiones que, lo confieso, me han calentado bastante. De un lado, la confirmación, una vez más, de que parece que las cosas sólo pueden ser blancas o negras, obviando la riqueza de la escala de grises; del otro, un correo electrónico que acabo de recibir firmado por el señor Eduardo Bautista (Teddy para los amigos) y que ha acabado de cabrearme. Si han leído hasta aquí, ya lo habrán adivinado: me refiero a la dichosa Ley Sinde y al esperpento de su rechazo en el Congreso de los Diputados y a todo lo que ha venido después.

Vamos a ver. Yo soy usuario (muy) habitual de Internet. Además, algunas veces soy escritor (o sea, que creo, del verbo crear). Y resulta que también soy (no pregunten por qué) socio de la SGAE (entidad de la que, por cierto, nunca he visto un duro en concepto de derechos de nada, pese a que es muy posible que tenga más seguidores que Ramoncín). Por último, no estoy a favor de la piratería, pero tampoco de la Ley Sinde. Así que creo (del verbo creer) que estoy legitimado para dar una opinión. Aunque esté equivocada o no valga gran cosa.

Respeto mucho a algunos de esos creadores que dicen que se están vulnerando sus derechos y que les están robando. Lo que pasa es que no me los creo del todo. No veo que Alejandro Sanz pase mucha hambre ni que Miguel Bosé tenga que dormir bajo un puente (aclaro que estos no están en el grupo de los que me caen bien). En realidad, a ninguno de los dos les ha ido mal en estos últimos años, cuando el rollo de la piratería estaba en pleno apogeo. Es más, les ha ido bastante bien. ¿Por qué? Porque han vendido muchos discos. Porque han dado un montón de conciertos. Porque, por mucho que hayan triunfado en el top manta, han seguido manteniendo el statu quo que tenían antes de la irrupción de los sistemas de intercambio de archivos. ¿Han dejado de ganar por culpa de la piratería? Pues seguramente, sí. Pero, de todas formas, han ganado mucho. Lo que ocurre es que sin piratería habrían ganado mucho más. Y me parece muy bien que les joda. Lo que me jode a mí es que ellos vayan de víctimas.

Es evidente que Internet, en muy poco tiempo, lo ha cambiado mucho todo. Incluidos nuestros usos y costumbres. Y también que la industria del entretenimiento sólo tuvo el mal fario de ver a la Red como una enemiga y no como una alternativa o un complemento. Así, en vez de estudiar fórmulas para aprovechar su potencial, se han encargado de intentar torpedearla una y otra vez para que nadie les alborotara el chiringuito, con la famosa SGAE a la cabeza. Lo fácil es cerrar directamente las webs. No piensan que llevar a cabo esa medida es iniciar un camino peligroso. Los internautas somos unos sinvergüenzas, dicen, porque lo queremos todo gratis. Y no. Yo sigo comprando discos, y sigo comprando DVDs. Lo que ocurre es que ahora Internet me permite seleccionar mejor lo que compro porque puedo escucharlo antes. Puede que a los señores creadores, los señores fabricantes y los señores de la SGAE (que no sé muy bien lo que son) eso les parezca mal. Seguramente compraría muchos más discos y muchos más DVDs, sin discriminar tanto, si no estuvieran tan caros. Ya saben: estamos en crisis, y el mileurismo acecha. De otra manera, sistemas como Spotify han demostrado que la mayoría de los internautas sí estamos dispuestos a pagar (faltaría más) por la cultura, siempre que ésta tenga un precio justo. Y, por otro lado, se supone que al comprar este ordenador en el que escribo le aboné un canon a la SGAE (que tiene narices) en prevención de que pudiera usarlo para bajar música, películas y cosas de ésas. Así que tampoco entiendo por qué se quejan tanto.

Y ahora voy a hablar en primera persona. He publicado, hasta la fecha, tres novelas. Lo que recibo en concepto de derechos de autor es, más o menos, el 10% del Precio de Venta al Público de las mismas. Quiero decir que no me he hecho millonario. Si hacen cuentas, resulta que por cada novela mía que se vende recibo poco más de un euro. Y jamás -esto lo digo por los músicos- se me ha ocurrido pensar que alguien podría pagarme cada vez que lea uno de mis libros. El que lo quiera tener, que lo compre y que me abone mi parte. El que prefiera ojearlo y devolverlo, que lo haga sin problema. Lo he escrito yo, y será siempre mío, y mi autoría está fuera de toda sospecha. Nada más lejos de mi intención que la de enriquecerme a costa de la gente que pueda, por ejemplo, tomar prestada una de mis novelas en la biblioteca. Internet, en ese aspecto, me ha venido bien: me conoce (ergo, me lee) más gente, me solicitan en más sitios, me piden muchos más artículos que antes, cuando aún no estaba sumergido en la Red. Y estoy bien contento. Y eso que gano con ellos muchísimo menos de lo que ganan Alejandro Sanz o Miguel Bosé (van a pensar que les tengo manía, y tampoco es eso) en sólo uno de los conciertos de sus muy multitudinarias giras.

Una última cosa que termina de cabrearme del todo y que hoy mismo comentaba una amiga en el Facebook: nos han calzado una reforma laboral acongojante, han subido la edad de jubilación, están a un tris de cambiarnos las pensiones... ¿Dónde estaban estos que ahora salen en jauría a protestar por sus derechos cuando nos estaban apretando a todos? ¿Les daban igual esas pijaditas? ¿O pensaban que su silencio iba a favorecer la aprobación de una ley que, por ahora, ha quedado en suspenso?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Simply Red.
Es que, llegados a un determinado nivel, “algunos”, ya no tienen más remedio que ser Artistas antes que personas y claro, el glamur, la popularidad y tantos ceros en la cuenta corriente no deja tiempo para pensar en que a los “normales”, a esos otros trabajadores, a lo no artistas, se les vaya a bajar las pensiones, que los chavales se enfrenten al mercado laboral en unas condiciones humillantes, que los consumidos currantes de tengan que aguantar dos años más de sudor y cotizaciones, hasta los 67, 70 o lo que sea menester para su estabilidad, que mas de 4 Millones de personas estén desesperados ante el panorama de 5 años de penurias que ZP acaba de anunciarnos…. A algunos, no a todos, tendría que darles vergüenza o por lo menos seguir en ese silencio interesado ante la evidencia de los informes de
WikiLeaks, que pone en evidencia que la famosa ley está promovida y fomentada, por EE.UU, entrometiéndose en la política nacional interna de otro país y presionando a los políticos, perrillos fieles del amigo americano en defensa de sus empresas audiovisuales y demás…. Bichos del Imperio.
Salud.

Eva dijo...

Completamente de acuerdo.

angelyyo dijo...

Muy bien explicado y totalmente de acuerdo con lo expuesto.
La fotografía también esta dentro de los derechos de autor y nos pasa lo mismo que a ti, no hay nada de solidaridad a la hora de reivindicar,cada uno a lo suyo.
Si utilizo los cds y DVDs para guardar mis fotos ¿ por que tengo que pagarle a la SGAE ?-