Passejant per Barcelona, un dimecres cap al tard,he pensat ja fa una estona que no estic enamorat.
M'he dit: "Tinc quatre pessetes, que és el que val un cafè;
ara que les tinc, les gasto, i així ja no les tindré"...
Francesc Pi de la Serra
El lunes por la mañana pongo rumbo a Barcelona, una de esas ciudades que siempre he querido visitar y en las que, por una cosa o por otra, jamás había puesto el pie. A esos lugares que figuran en las guías como de obligada visita (Sagrada Familia -y todo Gaudí en general-, catedral, Tibidabo, Barceloneta, Montjuic) tengo que añadir otros que forman parte de mi ecléctica educación sentimental y por los que no me gustaría pasar de largo. No quisiera volverme sin haber sacado una foto en la Ronda del Guinardó ni haber comido en Casa Leopoldo. Tampoco sin pasear por la plaza Lesseps (ésa en la que una vez estuvo el cine Roxy cuyos fantasmas acabaron tomando al asalto la sucursal bancaria que construyeron en su solar) ni recorrer esa Plaza Real donde a Makaroff le robaron la mountain bike y Pi de la Serra se encontró con una muchacha que ni era pobre, ni estaba sola, ni buscaba pretendiente.
Ya es oficial. He recibido un correo de Luis García Jambrina en el que se me invita a participar en la próxima edición de los Encuentros de Escritores y Críticos de las Lenguas de España, que organizan el Ministerio de Cultura -a través de la Dirección General del Libro y Bibliotecas- y la Universidad de Salamanca y que se celebran cada año en la indiana Casona de Verines, en Pendueles (Llanes).
Hace unos días hablé aquí de Roberto Frassinelli, aquel misterioso alemán que llegó a Asturias a mediados del siglo XIX y se murió rodeado de bruma en la aldea de Corao, al pie de los Picos de Europa. Aquellas breves líneas -que titulé Una evocación y provenían de un reencuentro inesperado con el personaje, a quien ya conocía gracias a un libro que desde siempre había estado en la biblioteca de mi padre (ahora está en la mía, después de apropiármelo en mi última incursión en el domicilio familiar) y que había ojeado muchas veces en mi tierna infancia, también en la preadolescencia- dieron pie a una labor de rastreo que acabó tomando cuerpo en un texto, El alemán que descubrió Covadonga, que hoy publica el diario El Comercio dentro de su suplemento cultural.
Que la vida iba en serio
La Semana Negra de este año me pilló un poco bajo. Había tenido un mes de junio especialmente intenso, y por eso decidí ir poco a poco y tomármelo con la mayor calma posible: rechacé viajar en el Tren Negro (el año pasado el trayecto Madrid-Gijón -tras una noche casi en vela- me había puesto en jaque ya al tercer día), apenas pasé por los desayunos del Don Manuel y rara vez llegué al recinto de El Arbeyal antes de que me tocase. Pero, como siempre, fue un placer reencontrarme con viejos conocidos (empezando por Paco Ignacio Taibo II, director de la cosa, y siguiendo por Jorge Iván y Rocío, Paloma o Yampi, sin contar la sorpresiva aparición de Vanessa Monfort o la conversación breve y apresurada con Mercedes Castro), profundizar en las relaciones con alguna gente a la que he venido agregando al Facebook en este último año (Jesús Lens, Fran J. Ortiz, Jerónimo Tristante, Empar Fernández y seguramente alguno/s más que ahora mismo se me olvida/n, disculpe/n mi mala memoria), retomar los cafés a altas horas de la noche (qué remedio) con mi compadre Ángel de la Calle o pasear de cuando en cuando con las casetas de las librerías para hacerme con alguna que otra rareza (entre ellas, sendos libros de Enrique Jardiel Poncela y Emilio Carrere que ya tengo esperando turno en mi mesita).
[...] Y Miguel Barrero transformó los demonios de la familia Panero en un gran almacén de preguntas, sueños y emociones entre los cuales pudimos pasear en la carpa Imagenio [...]
Pues eso, que hoy presento Los últimos días de Michi Panero en la Semana Negra de Gijón. El acto comenzará a las 21 horas en la Carpa Imagenio /A Quemarropa (entre la exposición de Fotoperiodismo y la exhibición de originales del cómic 11-M. La novela gráfica). Estaré acompañado por el escritor Juan Bas. Si se quieren pasar, por allí andaremos.
Queridísimo: Acabo de ver que empezamos la liga contra el Barça. Con esas palabras empezaba el mensaje que el fotógrafo Daniel Mordzinski dejó en mi correo electrónico el viernes por la noche. En mayo pasado nos habíamos visto por última vez en Gijón: él estaba invitado al Salón del Libro Iberoamericano y yo pasaba por el Centro de Cultura Antiguo Instituto para saludar a unos amigos antes de irme al Café Gregorio a ver el Valladolid-Sporting (penúltimo partido de la temporada, la permanencia pendiente de un hilo, no sé si recuerdan). Como entre unos cuantos compadres (Álvaro Díaz Huici, Juan Carlos Gea, Pablo Rivero...) habíamos organizado una especie de aquelarre sportinguista, me dio por ir con la camiseta puesta, y cuando él me vio (es un hombre sagaz: yo la llevaba escondida bajo la camisa) no tardó ni dos segundos en decirme la frase que ya me había dicho (y qué orgulloso me siento por ello) unas cuantas veces antes: Miguelito, quiero hacerte una foto.
(...) Miguel Barrero sigue en la sala de máquinas de AQ, y además se hará cargo de contarles con maestría lo que suceda en la Carpa Imagenio/AQ (recuerden comprar su premiadísima novela Los últimos días de Michi Panero, que él se la firma allí donde lo pillen). Rafa Morilla acompaña con brillantez a los teclados a este grupo que procurará no desafinar demasiado (...)
Cuando te encuentres de camino a Ítaca,
A falta de una semana y media para que se produzca el acontecimiento, ya puedo hacer oficial que Los últimos días de Michi Panero se presentará en la Semana Negra de Gijón, que este año se celebra en la playa de El Arbeyal, el jueves 16 de julio. El acto tendrá lugar en la Carpa Imagenio-A Quemarropa a las 21 horas, y el encargado de hacer los honores será el escritor Juan Bas.
Cuando pienso en los viejos amigos que se han ido
Sergio Gaspar conversa largo y tendido con Manuel Vilas; Ignacio del Valle publica un relato inédito; Jordi Doce escribe sobre Alejandro Rossi; Javier Colis y Toli Morilla hablan de sus últimos trabajos; José Luis Piquero nos regala tres poemas inéditos; Fernando Bayona publica en exclusiva su serie fotográfica Circus Christi; Fruela Fernández nos muestra su Bulgaria; Ismael Piñera analiza los dos últimos libros de Xandru Fernández; yo entrevisto a Pepe Gálvez y Antoni Guiral, guionistas del cómic 11-M. La novela gráfica...