viernes 27 de febrero de 2009

El regreso de don Juan

Leo en El País que Ediciones Debolsillo -un sello perteneciente al grupo Random House Mondadori- va a iniciar el 3 de abril la Biblioteca Juan Benet, un proyecto que arrancará con las cuatro primeras novelas que el escritor madrileño ambientó en el territorio imaginario de Región (Volverás a Región, Una meditación, Un viaje de invierno y La otra casa de Mazón) y que se completará en un plazo de dos años. La novedad radica en que la edición ha corrido a cargo del crítico Ignacio Echevarría, que ha tenido acceso a los manuscritos originales y, en consecuencia, respeta escrupulosamente la versión final que decidiera el propio Benet, sin cambios ni supresiones editoriales. Por lo que da a entender la noticia, la colección se centrará en su obra ficcional y no entrará en territorios ensayísticos (donde pueden encontrarse auténticas joyas como La inspiración y el estilo o Londres victoriano), aunque sí incluirá un volumen autobiográfico. Supongo que se tratará de Otoño en Madrid hacia 1950.

Es, qué duda cabe, una buena noticia, sobre todo porque Volverás a Región (y no recuerdo ahora si alguna más) sólo hemos podido conocerla hasta ahora con los recortes que le impuso la censura franquista, tan cegarata por otra parte. Sin embargo, como lector no puedo dejar de sentir un extraño no sé qué en el estómago. Ya me ocurrió cuando Alfaguara reeditó todo Javier Marías en unas ediciones estupendas acompañadas de sustanciosos prólogos. Yo ya me había hecho con esas novelas, y tuve que hacer de tripas corazón para resistir el impulso de volver a comprarlas, una a una. Con Benet me pasa otro tanto de lo mismo. Tengo todos sus libros (algunos incluso repetidos: en estos dos últimos años me tropecé en Paradiso con sendas primeras ediciones de Un viaje de invierno y La otra casa de Mazón que guardo como oro en paño), a excepción de El caballero de Sajonia (estuve a punto de robarlo una vez en una biblioteca, no voy a decir cuál), y me va a resultar muy complicado, por no decir imposible, resistir la tentación de readquirirlos en esta nueva colección. Espero que, por lo menos, los vendan baratos.